Tras el paréntesis veraniego en que todo es cálido, vacacional y maravilloso, vuelve el frío, la crisis, Gallardón a casa cabizbajo, el olor a fritanga después de comer (ya van quitando las terrazas) e incluso vuelvo yo a escribir en este blog que me resisto a dejar caer en el inmenso saco de los blogs abandonados.
Y vuelvo para anunciar que vuelvo. Concretamente, que he vuelto a escribir en Sincolumna, y que este domingo, tras un paréntesis más que veraniego, vuelve, con ánimos renovados y la cara lavada, Una copa con.
Espero que sigáis siéndome al menos todo lo fieles que yo soy con vosotros. Vamos, que me leáis de vez en cuando.
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viernes, 9 de octubre de 2009
martes, 28 de abril de 2009
Back!
Voy volviendo de a poquitos. Volví de Cuba, volví a escribri sincolumnas, vuelvo al blog, vuelve en breve Una copa con, volveré al gimnasio en mayo. Creo que una de las cosas que más me gustan en el mundo es volver, sobre todo volver a los sitios a los que estado, a veces volver para irme de nuevo y tener una excusa para volver. De momento, la chorrada ya me ha servido para escribir otra vez aquí. A ver cuánto me quedo.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Tres semanas sin dormir
Comentaba Yelacis en la entrada anterior que yo tendría que escribir al menos un post semanal para hacer referencia a las Sincolumnas. Con lo que no contaba es con que hay semanas que no escribo, como ha sucedido durante las últimas tres. Pues menuda soy yo, para ceñirme al corsé de los plazos.
Anuncio desde ya que tengo columna en cartera, así que el lunes que viene es altamente probable que mis siempre interesantes divagaciones sobre literatura vuelvan a plasmarse en píxeles. Avisados quedáis.
Se agradece, desde luego, la vuelta de la inspiración, porque he tenido una preocupante sequía de ideas debida, quizá, a la falta de sueño y agotamiento generalizado que he sufrido durante las últimas semanas. De hecho, la verdadera razón por la que no he escrito en las últimas dos actualizaciones de la página ha sido porque he vivido dos fines de semana bastante intensos.
El primero, de reunión en el chalete con mis compañeros de Una copa con en busca de ideas para relanzar la web. 48 horas de brainstorming bastante fructífero, ya veréis, el retorno (aún sin fecha) será sonado. De momento, ya estamos en facebook y en myspace, nuestros tentáculos se extienden. Y claro, eso supone más curro para todos, se han repartido tareas y yo mayormente me he echado a la chepa el féisbuc. Disfruto como una enana, pero éramos pocos y parió la web.
Y el segundo fin de semana, el pasado, dos raciones, dos, de Noche Sabinera en Galileo. La primera, rodeada de amigos, de los de toda la vida, de los del foro, de nuevo de los de Una copa con. Y la del domingo, más tranquila aunque más emotiva por ser el karaoke número 50, con el escenario poblado de famoseo y yo rodeada de los habituales del circulito panchovaronero.
Los conciertos, tremendos. Las compañías, inmejorables. Mi nivel de energía, en franca decadencia. Espero poder dormir el domingo que viene, al fin.
Anuncio desde ya que tengo columna en cartera, así que el lunes que viene es altamente probable que mis siempre interesantes divagaciones sobre literatura vuelvan a plasmarse en píxeles. Avisados quedáis.
Se agradece, desde luego, la vuelta de la inspiración, porque he tenido una preocupante sequía de ideas debida, quizá, a la falta de sueño y agotamiento generalizado que he sufrido durante las últimas semanas. De hecho, la verdadera razón por la que no he escrito en las últimas dos actualizaciones de la página ha sido porque he vivido dos fines de semana bastante intensos.
El primero, de reunión en el chalete con mis compañeros de Una copa con en busca de ideas para relanzar la web. 48 horas de brainstorming bastante fructífero, ya veréis, el retorno (aún sin fecha) será sonado. De momento, ya estamos en facebook y en myspace, nuestros tentáculos se extienden. Y claro, eso supone más curro para todos, se han repartido tareas y yo mayormente me he echado a la chepa el féisbuc. Disfruto como una enana, pero éramos pocos y parió la web.
Y el segundo fin de semana, el pasado, dos raciones, dos, de Noche Sabinera en Galileo. La primera, rodeada de amigos, de los de toda la vida, de los del foro, de nuevo de los de Una copa con. Y la del domingo, más tranquila aunque más emotiva por ser el karaoke número 50, con el escenario poblado de famoseo y yo rodeada de los habituales del circulito panchovaronero.
Los conciertos, tremendos. Las compañías, inmejorables. Mi nivel de energía, en franca decadencia. Espero poder dormir el domingo que viene, al fin.
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Antes muerta que sin música,
Sincolumnas,
Una copa con
lunes, 2 de febrero de 2009
Back in town
¿Qué creíais, que me había dejado vencer por la presión y la pereza y había abandonado este blog? Pues no, no estaba muerto, estaba tomando cañas, lereleré.
Es cierto que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que actualicé. Muchas cosas. Muchas sincolumnas, hablando de cómics, de clásicos, de novedades, de tecnologías, del Nobel, hasta de mi cambio de década. Muchas copas con, descubriendo a Yadam, a Adrede, cumpliendo el sueño de entrevistar a Tequila. Muchos cambios vitales, tengo 30 años, vive conmigo la perrita más guapa del mundo, tengo hasta ganas de organizar mi vida.
También, por supuesto, he viajado. Volví a Irlanda, conocí su norte y me impactó. Escribo esto desde Valencia, por fin he conocido a mi sobri Iván, guapísimo y tragón, un besazo a su mamá que sé que me lee aunque ya ha desistido de pedirme que actualice esto.
En este tiempo también he escrito relatos, he casi desistido de escribir un best-seller y pienso de vez en cuando en retomar alguna novela de las que tengo empezadas. Y claro, he pensado mil y una veces en entradas para este blog, pensamientos que nacían y morían en mi cabeza sin llegar nunca a plasmarse en papel ni mucho menos en bytes. Posiblemente esa siga siendo la tónica general, actualizaré más con la mente que con los dedos, pero bueno, espero venir por aquí más a menudo. Saludos a todos, si es que hay alguien ahí.
Es cierto que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que actualicé. Muchas cosas. Muchas sincolumnas, hablando de cómics, de clásicos, de novedades, de tecnologías, del Nobel, hasta de mi cambio de década. Muchas copas con, descubriendo a Yadam, a Adrede, cumpliendo el sueño de entrevistar a Tequila. Muchos cambios vitales, tengo 30 años, vive conmigo la perrita más guapa del mundo, tengo hasta ganas de organizar mi vida.
También, por supuesto, he viajado. Volví a Irlanda, conocí su norte y me impactó. Escribo esto desde Valencia, por fin he conocido a mi sobri Iván, guapísimo y tragón, un besazo a su mamá que sé que me lee aunque ya ha desistido de pedirme que actualice esto.
En este tiempo también he escrito relatos, he casi desistido de escribir un best-seller y pienso de vez en cuando en retomar alguna novela de las que tengo empezadas. Y claro, he pensado mil y una veces en entradas para este blog, pensamientos que nacían y morían en mi cabeza sin llegar nunca a plasmarse en papel ni mucho menos en bytes. Posiblemente esa siga siendo la tónica general, actualizaré más con la mente que con los dedos, pero bueno, espero venir por aquí más a menudo. Saludos a todos, si es que hay alguien ahí.
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Por esos mundos,
Sincolumnas,
Un poco... la vida,
Una copa con
miércoles, 1 de octubre de 2008
Antilistas
Esta semana en Sincolumna sigo con las antilistas... Es una pena que tenga tan mala memoria, porque seguro que, recopilando toda la basura que he leído, me saliera un libro entero, Los cien truños que no debería haber leído. Una pena. Creo que seguramente añadiría Los pilares de la Tierra, pero por suerte o por desgracia aún no le he metido mano. Y con los ánimos que recibo, me parece que seguirá un tiempo en la bandeja de pendientes.
Como nota curiosa, algo que encontré navegando por la red y que dice mucho de cómo se forja un best seller: un blog que genera automáticamente argumentos de libros de Dan Brown. Brillante. Algún día escribiré la historia de El Hatajo de los Defensores del Gañán. http://probar.blogspot.com/
Como nota curiosa, algo que encontré navegando por la red y que dice mucho de cómo se forja un best seller: un blog que genera automáticamente argumentos de libros de Dan Brown. Brillante. Algún día escribiré la historia de El Hatajo de los Defensores del Gañán. http://probar.blogspot.com/
jueves, 25 de septiembre de 2008
Arf, arf
Qué semanitas llevo, qué semanitas... Necesito unas vacaciones, la verdá. Por eso paso por aquí rapidito rapidito sólo para aplacar a mis fans y para publicitarme.
Esta semana he publicado en Una copa con una de las entrevistas que más ilusión me hacía hacer. Se trata de una charla con Antonio Bartrina, alma de Malevaje, al que admiro y aprecio desde hace la torta de años. Ahí queda.
También aprovecho para comentar la sincolumna de esta semana, que en la home aparece con el título de la semana pasada pero que ha cambiado. Además, creo que es muy comentable, se aceptan aportaciones :)
Hala, ya. Me sumerjo de nuevo en la vorágine. Pero volveré!
Esta semana he publicado en Una copa con una de las entrevistas que más ilusión me hacía hacer. Se trata de una charla con Antonio Bartrina, alma de Malevaje, al que admiro y aprecio desde hace la torta de años. Ahí queda.
También aprovecho para comentar la sincolumna de esta semana, que en la home aparece con el título de la semana pasada pero que ha cambiado. Además, creo que es muy comentable, se aceptan aportaciones :)
Hala, ya. Me sumerjo de nuevo en la vorágine. Pero volveré!
miércoles, 25 de junio de 2008
Aunque se me ha pasado la indignación...
Finalmente, la semana pasada se actualizó Sincolumna el miércoles y, como el texto que había escrito me gustaba, pues ahí lo he dejado una semana más. Y así, de paso, añado un par de curiosidades que descubrí documentándome en internet, concretamente visitando las páginas oficiales de dos de los personajes que cito en la columna:
- ¿Sabéis que comprando el libro de Aída Nízar a través de su web regalan dos noches de hotel? Eso sí que es una buena estrategia de márketing, pardiez, y no esa estúpida justificación de "por qué lo escribí" que está colgada en la página.
- Mira que he rebuscado en su currículum, pero Risto Mejide no ha sido nunca jurado de Operación Triunfo...
Hay un submundo ahí fuera que nunca dejará de sorprenderme.
- ¿Sabéis que comprando el libro de Aída Nízar a través de su web regalan dos noches de hotel? Eso sí que es una buena estrategia de márketing, pardiez, y no esa estúpida justificación de "por qué lo escribí" que está colgada en la página.
- Mira que he rebuscado en su currículum, pero Risto Mejide no ha sido nunca jurado de Operación Triunfo...
Hay un submundo ahí fuera que nunca dejará de sorprenderme.
miércoles, 18 de junio de 2008
No se me ocurre un buen título
Vaya, cómo pasa el tiempo. Hace mucho que no escribo por aquí, y me avergüenza hacerlo sólo para anuncios y promociones, como decía Antonio Gasset.
Me escudo en la falta de tiempo, como siempre. Pero pierdo un montón de minutos y hasta horas haciendo nada. Tengo algún post en la cabeza que nunca escribiré. La semana pasada tendría que haber publicado uno titulado Aquí estuvo Michael Jackson, sobre mi periplo por Zaragoza sin parar de currar, la Expo de lejos, el Hotel Boston lleno de autoridades y el recuerdo de gente besando el suelo que pisó el cantante blanquecino. Pero nada, se quedó en el tintero. Una pena, porque estaba muy bien.
Y ahora no estoy de humor para escribir nada interesante. Puede que este blog sea una de las múltiples cosas que empiezo y abandono a mitad de camino. Así no lograré nunca ser nada en la vida. Todo a medias, todo inacabado, todo siempre igual, sin avanzar.
Bah, mejor me voy a ver la tele, basta de ordenador por hoy.
Ah, esta semana nos tomamos Una copa con Tito Dávila. Sincolumna no hay, al menos de momento no se ha actualizado esta semana, ¡pero conste que yo la envié! Así ya tengo para la semana que viene, menos tiempo que pierdo pensando y más tele que puedo ver.
Me escudo en la falta de tiempo, como siempre. Pero pierdo un montón de minutos y hasta horas haciendo nada. Tengo algún post en la cabeza que nunca escribiré. La semana pasada tendría que haber publicado uno titulado Aquí estuvo Michael Jackson, sobre mi periplo por Zaragoza sin parar de currar, la Expo de lejos, el Hotel Boston lleno de autoridades y el recuerdo de gente besando el suelo que pisó el cantante blanquecino. Pero nada, se quedó en el tintero. Una pena, porque estaba muy bien.
Y ahora no estoy de humor para escribir nada interesante. Puede que este blog sea una de las múltiples cosas que empiezo y abandono a mitad de camino. Así no lograré nunca ser nada en la vida. Todo a medias, todo inacabado, todo siempre igual, sin avanzar.
Bah, mejor me voy a ver la tele, basta de ordenador por hoy.
Ah, esta semana nos tomamos Una copa con Tito Dávila. Sincolumna no hay, al menos de momento no se ha actualizado esta semana, ¡pero conste que yo la envié! Así ya tengo para la semana que viene, menos tiempo que pierdo pensando y más tele que puedo ver.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Asaltando bibliotecas
Este lunes venía cargado de novedades, pero llevo dos días demasiado densos como para robarles un minuto y escribir aquí. Y claro, Yelacis y sus martes sin tensión se me ha adelantado comentando la sincolumna de esta semana.
Comentario curioso: uno empieza yendo a la biblioteca porque el sueldo no da y resulta que los múltiples placeres que se obtienen a cambio superan con creces la cuestión de la pela.
A mí me gusta sobre todo la cuestión del descubrimiento, de la aventura. No sé cuántos libros tengo en casa, muchos, varios centenares, pero si cuento los autores o temas no me salen tantos. Compro sobre seguro, no es cuestión de tirar el dinero. Y luego disfruto enormemente de la excitación de entrar en una biblioteca, el corazón se acelera ante la perspectiva de descubrir algo nuevo, se van los ojos hacia las estanterías, con un puntito de nervios, y cual Terminator se va focalizando el objetivo, reduciendo el campo de búsqueda hasta que, voilà, ahí estás, te leeré, te vienes conmigo a casa. Uf, qué subidón.
Comentario curioso: uno empieza yendo a la biblioteca porque el sueldo no da y resulta que los múltiples placeres que se obtienen a cambio superan con creces la cuestión de la pela.
A mí me gusta sobre todo la cuestión del descubrimiento, de la aventura. No sé cuántos libros tengo en casa, muchos, varios centenares, pero si cuento los autores o temas no me salen tantos. Compro sobre seguro, no es cuestión de tirar el dinero. Y luego disfruto enormemente de la excitación de entrar en una biblioteca, el corazón se acelera ante la perspectiva de descubrir algo nuevo, se van los ojos hacia las estanterías, con un puntito de nervios, y cual Terminator se va focalizando el objetivo, reduciendo el campo de búsqueda hasta que, voilà, ahí estás, te leeré, te vienes conmigo a casa. Uf, qué subidón.
lunes, 12 de mayo de 2008
De nuevas copas
Por fin me he estrenado en Una copa con... No ha sido con una entrevista, sino con una croniquilla de un concierto, el de Pablo Ager, pero bueno, mi primera aportación a este proyecto que espero que llegue muy lejos ya está publicada y me hace ilusión.
Ya tengo otra razón para promocionarme los lunes además de las sincolumnas. Por cierto, la de esta semana se la dedico a Yelacis, querida, que dio con el título del libro que estoy leyendo.
Ya tengo otra razón para promocionarme los lunes además de las sincolumnas. Por cierto, la de esta semana se la dedico a Yelacis, querida, que dio con el título del libro que estoy leyendo.
lunes, 7 de abril de 2008
A ver si ahora cuela
Creo que por fin he encontrado una solución salomónica para contentar a mis fans más críticos, aquéllos que ven igual de mal que cuelgue aquí las sincolumnas como que deje de hacerlo.
Hoy es lunes, hay actualización columnera y creo que a partir de ahora me limitaré a mencionarlo, hala. Lecturas allí y comentarios aquí. ¿Contenta, fanmáscrítica?
Sin embargo, hoy añado algo. Dado que el origen de la columna está mitad aquí (un poco más abajo, ¡viva la retroalimentación!) y mitad en alguna charla mantenida con colegas no virtuales, doy las gracias por las colaboraciones.
¡Feliz lunes!
Hoy es lunes, hay actualización columnera y creo que a partir de ahora me limitaré a mencionarlo, hala. Lecturas allí y comentarios aquí. ¿Contenta, fanmáscrítica?
Sin embargo, hoy añado algo. Dado que el origen de la columna está mitad aquí (un poco más abajo, ¡viva la retroalimentación!) y mitad en alguna charla mantenida con colegas no virtuales, doy las gracias por las colaboraciones.
¡Feliz lunes!
viernes, 28 de marzo de 2008
¿Y qué si leemos más?
Me deja mi amigo Alan, el escritor, un comentario en el post anterior:
¿Y qué quieres que diga ante la evidencia? Las mujeres leemos más, y me parece bien, y me parece normal. Desde pequeños: el porcentaje de niñas que se decantan por Barco de Vapor es mucho mayor que el de niños, que a esa edad suelen preferir un balón de fútbol (ya lo sé, no todos). Y así toda la vida. Sólo tienes que echar un ojo al mercado: hay mucha literatura "para mujeres", no así "para hombres". Porque claro, no podemos olvidar, tristemente, que leer más no significa leer mejor, y la proliferación de jazmines, diamantes, arlequines y todo tipo de novelas romanticonas algunas cuasieróticas sigue siendo terrorífica, no hay más que meterse en el metro para comprobarlo.
No has terminado de comentar lo que te parece eso de que las mujeres
supuestamente lean más. ¿Qué es esto, un medio imparcial?
¿Y qué quieres que diga ante la evidencia? Las mujeres leemos más, y me parece bien, y me parece normal. Desde pequeños: el porcentaje de niñas que se decantan por Barco de Vapor es mucho mayor que el de niños, que a esa edad suelen preferir un balón de fútbol (ya lo sé, no todos). Y así toda la vida. Sólo tienes que echar un ojo al mercado: hay mucha literatura "para mujeres", no así "para hombres". Porque claro, no podemos olvidar, tristemente, que leer más no significa leer mejor, y la proliferación de jazmines, diamantes, arlequines y todo tipo de novelas romanticonas algunas cuasieróticas sigue siendo terrorífica, no hay más que meterse en el metro para comprobarlo.
lunes, 10 de marzo de 2008
Ya no me plagio
Dicen mis críticos (tengo casi tantos como seguidores, o sea, un par, y en ambos casos son los mismos) que no está bien que me autoplagie y cuelgue aquí lo que publico en Sincolumna.com. Cachisenlamar, ya me quedo con una entrada menos a la semana, con lo prolífica que soy yo.
Pero todo tiene solución menos la muerte, y hay maneras de conjugar la crítica constructiva con el autobombo y la falta de imaginación: hacerme un post hablando de mi libro, digo, de mi columna, sin necesidad de plagiarme. ¿La excusa? Citar mis fuentes. Cuelgo aquí el texto íntegro de la noticia en que me he inspirado esta semana, y de paso le doy las gracias al muso que me la pasó. Ahí va:
Pero todo tiene solución menos la muerte, y hay maneras de conjugar la crítica constructiva con el autobombo y la falta de imaginación: hacerme un post hablando de mi libro, digo, de mi columna, sin necesidad de plagiarme. ¿La excusa? Citar mis fuentes. Cuelgo aquí el texto íntegro de la noticia en que me he inspirado esta semana, y de paso le doy las gracias al muso que me la pasó. Ahí va:
UE-MUJERES Mujeres van más a teatro y leen más que hombres, que ven más cine y deporte
Bruselas, 6 mar (EFE).- Las mujeres europeas se inclinan más por el teatro que los hombres y también hay más lectoras, mientras que los hombres son más asiduos al cine y, sobre todo, a los espectáculos deportivos.
Así se desprende de la encuesta sobre actividades de ocio de hombres y mujeres
difundida or Eurostat, la oficina estadística comunitaria, con motivo de la celebración del Día Internacional de la mujer trabajadora, el próximo 8 de marzo.
Según estos datos, el 34% de las mujeres de la UE acudió al teatro el año pasado, frente al 29% de los hombres, y el 74% de la población femenina leyó por lo menos un libro, tasa siete puntos superior a la masculina.
El 53% de los hombres fue tanto al cine como a un espectáculo deportivo, porcentajes que en el caso de las mujeres fueron del 50% y 25%, respectivamente.
En España, las mujeres superan a los hombres en lectura, ya que el 60% terminó un libro el año pasado, frente al 50% de los hombres.
Los españoles, hombres y mujeres, son, junto a los griegos, chipriotas, rumanos, portugueses y griegos los europeos que menos leen.
Los hombres españoles van más al cine (el 60%, ocho puntos más que las mujeres), al teatro (26%, dos puntos más) y a eventos deportivos (51%, 24 puntos más).
lunes, 18 de febrero de 2008
El huevo de oro... y la gallina
¿A cuánta gente le suena el nombre de Thomas Keneally? ¿Y el de Dennis Lehane? Posiblemente no a más de los que conozcan a Ian McEwan o Richard Matheson. Pues bien, el primero es uno de los mejores novelistas australianos del siglo XX; el segundo ha encabezado varias veces las listas de más vendidos en Estados Unidos sin haber cumplido los 50; el tercero es reconocible por la crudeza de su obra, y el cuarto es una de las grandes figuras de la ciencia ficción de todos los tiempos.
Todos ellos, y muchos más, han pasado o están ahora mismo en el top cinco de libros más vendidos en varios países, en muchos países, en prácticamente todos los países en que se venden libros. ¿Por qué? ¿Por la calidad de sus obras? ¿Por los premios recibidos? ¿Por un golpe de suerte? ¿Por una estrategia feroz de marketing? Un poco por todo, en parte por nada de lo mencionado. Lo que estos autores tienen en común es haber logrado que el azar pusiera una de sus obras en las manos de un director, un productor, un guionista o cualquier otro integrante con poder de la industria cinematográfica. Y es que resulta que los mencionados son autores, entre otras novelas, algunas de ellas filmadas también, de La lista de Schindler (llamada El Arca de Schindler cuando se publicó sin ningún éxito en 1984 y reeditada años después ya con el título que había modificado Spielberg), de Mystic River, de Expiación y de Soy leyenda.
Cada semana, entre 3 y 5 de los libros más vendidos corresponden a recientes adaptaciones cinematográficas. Por un lado, eso permite que lleguen a los puestos más altos autores que de otro modo no habrían conseguido triunfar. Y por otro, hace que nuevos ojos se posen sobre viejas historias, como en el caso de El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, de nuevo entre los más vendidos gracias a su paso por las pantallas.
Además de los que pueblan los primeros puestos, muchos otros libros son adaptados cada año para el cine o la televisión. Es cada vez más frecuente reconocer novelas o relatos detrás de los fotogramas, y ver en los títulos de crédito el “Basado/inspirado en la novela…”. Aunque desconozco el porcentaje de películas que se estrenan anualmente basadas en libros, da la sensación de que el cine se está quedando sin ideas. Debe de ser cada vez más difícil elegir a los nominados al Oscar a mejor guión original, ¿no?
Más en Sincolumna.com
Todos ellos, y muchos más, han pasado o están ahora mismo en el top cinco de libros más vendidos en varios países, en muchos países, en prácticamente todos los países en que se venden libros. ¿Por qué? ¿Por la calidad de sus obras? ¿Por los premios recibidos? ¿Por un golpe de suerte? ¿Por una estrategia feroz de marketing? Un poco por todo, en parte por nada de lo mencionado. Lo que estos autores tienen en común es haber logrado que el azar pusiera una de sus obras en las manos de un director, un productor, un guionista o cualquier otro integrante con poder de la industria cinematográfica. Y es que resulta que los mencionados son autores, entre otras novelas, algunas de ellas filmadas también, de La lista de Schindler (llamada El Arca de Schindler cuando se publicó sin ningún éxito en 1984 y reeditada años después ya con el título que había modificado Spielberg), de Mystic River, de Expiación y de Soy leyenda.
Cada semana, entre 3 y 5 de los libros más vendidos corresponden a recientes adaptaciones cinematográficas. Por un lado, eso permite que lleguen a los puestos más altos autores que de otro modo no habrían conseguido triunfar. Y por otro, hace que nuevos ojos se posen sobre viejas historias, como en el caso de El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, de nuevo entre los más vendidos gracias a su paso por las pantallas.
Además de los que pueblan los primeros puestos, muchos otros libros son adaptados cada año para el cine o la televisión. Es cada vez más frecuente reconocer novelas o relatos detrás de los fotogramas, y ver en los títulos de crédito el “Basado/inspirado en la novela…”. Aunque desconozco el porcentaje de películas que se estrenan anualmente basadas en libros, da la sensación de que el cine se está quedando sin ideas. Debe de ser cada vez más difícil elegir a los nominados al Oscar a mejor guión original, ¿no?
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miércoles, 13 de febrero de 2008
Me caes mal
Hace unas semanas se armó un pequeño revuelo en los círculos literarios británicos en torno a la figura de Martin Amis, uno de los más brillantes autores surgidos durante la segunda mitad del siglo XX en la pérfida Albión y que no se caracteriza precisamente ni por ser una hermanita de la caridad ni por esforzarse mucho para caer bien. Ahora está en plena promoción de su último libro, La casa de los encuentros, y va dejando caer ante la prensa perlas como “no voy a fingir que me gustan otras culturas porque hay cosas de otras culturas que no me gustan”. Se refiere a los matrimonios de niñas con ancianos en Iraq y otras brutalidades, pero la falta de tacto le ha hecho granjearse una acusación de racista y antimusulmán.
No voy a entrar aquí en si es o no correcta esa actitud ni si lo son o no las críticas que ha recibido, pero resulta curioso que un autor que, por éstas y otras muchas razones –cualquier entrevista que haya concedido a cualquier medio es recomendable, menuda joya-, tiende a levantar oleadas de profunda admiración o de soliviantado odio, sin término medio, haya sido capaz de crear a uno de los personajes más antipáticos de la historia de la literatura. Se trata de John Self, el protagonista de Dinero, un tipo que encaja perfectamente en la definición de desagradable: adicto a todo –incluyendo pornografía de todo tipo-, egoísta, avaro, desleal, caprichoso… No es un antihéroe, porque el antihéroe tiende a caer bien; es una persona a la que nadie querría conocer, ni mucho menos tenerlo como amigo, hijo, pareja o compañero de trabajo.
Self no es, ni mucho menos, el único antipático antológico de la literatura contemporánea. No es un personaje demasiado frecuente dado que resulta muy arriesgado hacer de alguien odioso el protagonista absoluto de una novela, pero de los que han tenido valor para hacerlo algunos lo han logrado con gran maestría. Aunque se me ocurre incluir en este extracto de personajes que caen mal al insufriblemente dubitativo y pretencioso Rodion Románovich Raskólnikov, protagonista de Crimen y castigo, creo que no sería del todo justo ya que su creador, Fiodor Dostoievski, no pretendía que su sufrido personaje cayera tan mal.
El que sí lo pretendía, y lo logró con creces, fue John Kennedy Toole, que con su Ignatius J. Reilly de La conjura de los necios creó algo difícil de superar: el paradigma del odioso, del desagradable, un personaje tan incómodo de leer que el castizo Torrente parece un dandy a su lado. Un auténtico cerdo, glotón, egocéntrico, infantiloide, sucio, depravado y cruel: en ningún momento de la novela el lector llega a ser capaz de sentir nada bueno por semejante individuo.
No tan desagradable físicamente aunque sí una auténtica mala persona es el representante español de este Olimpo: el protagonista de La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva. Capaz de llevar una venganza absurda hasta sus últimas consecuencias, es también el único que, aunque sea a ratos, puede provocar en el lector un pequeño atisbo de empatía. Pero no hay que preocuparse: enseguida se pasa.
No voy a entrar aquí en si es o no correcta esa actitud ni si lo son o no las críticas que ha recibido, pero resulta curioso que un autor que, por éstas y otras muchas razones –cualquier entrevista que haya concedido a cualquier medio es recomendable, menuda joya-, tiende a levantar oleadas de profunda admiración o de soliviantado odio, sin término medio, haya sido capaz de crear a uno de los personajes más antipáticos de la historia de la literatura. Se trata de John Self, el protagonista de Dinero, un tipo que encaja perfectamente en la definición de desagradable: adicto a todo –incluyendo pornografía de todo tipo-, egoísta, avaro, desleal, caprichoso… No es un antihéroe, porque el antihéroe tiende a caer bien; es una persona a la que nadie querría conocer, ni mucho menos tenerlo como amigo, hijo, pareja o compañero de trabajo.
Self no es, ni mucho menos, el único antipático antológico de la literatura contemporánea. No es un personaje demasiado frecuente dado que resulta muy arriesgado hacer de alguien odioso el protagonista absoluto de una novela, pero de los que han tenido valor para hacerlo algunos lo han logrado con gran maestría. Aunque se me ocurre incluir en este extracto de personajes que caen mal al insufriblemente dubitativo y pretencioso Rodion Románovich Raskólnikov, protagonista de Crimen y castigo, creo que no sería del todo justo ya que su creador, Fiodor Dostoievski, no pretendía que su sufrido personaje cayera tan mal.
El que sí lo pretendía, y lo logró con creces, fue John Kennedy Toole, que con su Ignatius J. Reilly de La conjura de los necios creó algo difícil de superar: el paradigma del odioso, del desagradable, un personaje tan incómodo de leer que el castizo Torrente parece un dandy a su lado. Un auténtico cerdo, glotón, egocéntrico, infantiloide, sucio, depravado y cruel: en ningún momento de la novela el lector llega a ser capaz de sentir nada bueno por semejante individuo.
No tan desagradable físicamente aunque sí una auténtica mala persona es el representante español de este Olimpo: el protagonista de La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva. Capaz de llevar una venganza absurda hasta sus últimas consecuencias, es también el único que, aunque sea a ratos, puede provocar en el lector un pequeño atisbo de empatía. Pero no hay que preocuparse: enseguida se pasa.
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